domingo, 10 de noviembre de 2013




           Se construye día a día                                                 Se  fundamenta en la
                                                                                                    identidad humana
 
 

                                                      Convivencia pacífica




Respeto a los Derechos humanos                                        Paz positiva




Es importante reflexionar y plantear estrategias que promuevan  la convivencia positiva en las aulas como un medio de para desarrollar  conocimientos,  capacidades, habilidades en nuestros estudiantes lo que permitirá   asumir su  sentido de pertenencia,  igualdad, valores que contribuyan a superar conflictos o problemas que obstaculicen  una  buena convivencia y por tanto,  actuar de manera asertiva.

Lo que nos lleva a coincidir con las propuestas de Nélida Zaitegi autora de las diapositivas sobre convivencia positiva, que nos permitió enfocarnos en el tema como resultado de observar ,escuchar experiencias docentes en relación al tema que no deja de ser una preocupación  latente porque suele tomarse mediadas que solo solucionan el problema,  pero no la raíz del problema.  

La realidad del contexto, suele ser adversa, ello no debe ser un obstáculo para diseñar un trabajo multidisciplinario en la escuela a favor de la buena convivencia.  Lo que  trae a mi memoria la frase que escuche en una ocasión  “Educa al niño y no castigarás al joven... ”, Los invito a continuar  en la noble tarea de educar de formar al ciudadano desde nuestra aulas comprometidos hacia el cambio.

Es así que recomendamos algunos aspectos relevantes  en la tarea docente:

*      Las   Convivencia positiva hace posible el desarrollo de  competencias necesarias para vivir y convivir saludablemente en las aulas. 

*      El  Aprender a Ser, Convivir, Hacer, Aprender Y Emprender.

*      La construcción de la Sociedad Democrática basada en la práctica de  valores, actitudes  el ejercicio de derechos y deberes.

*      Asumir con responsabilidad mecanismos como el diálogo, consenso etc. Lo que permitirá resolver conflictos

*      Se necesita “ser competente” es decir lo que permitirá a los estudiantes responder a situaciones distintas y cambiantes.
 
 

 
 
 
Te invitamos  a diseñar proyectos, taller o estrategias e incorpóralos  en el currículum escolar  a través de los contenidos y temáticas específicas de la convivencia escolar.

María E. Rojas

PROYECTO: ENSEÑANDO LAS NORMAS DE CONVIVENCIA CON AMOR
 
LA NORMATIVIDAD EN LA ESCUELA
Las reglas son importantes cuando de hacer respetar las normas de convivencia se trata. Los alumnos deben conocer y valorar las normas para organizar la convivencia en la escuela. Para ello tienen que tener en cuenta su relación con los “otros”.
 La normatividad en el acontecer cotidiano de la práctica escolar:
Las normas escolares cobran importancia porque señalan a los estudiantes las pautas a seguir para una sana convivencia en la escuela. Por tal motivo son, además, portadoras de valores. La normatividad escolar está constituida por un conjunto de normas o reglas "externas" (pautas, acuerdos, instrucciones) de carácter "obligatorio".
La formación en valores y la adquisición de las normas sociales en la práctica escolar cotidiana se desarrolla, tal como plantean García Salord y Vanella (1992), a través de:
a. la dinámica institucional, en tanto conjunto de prácticas que incluyen a todos los sujetos y espacios de la escuela (organización interna, trabajo en comisiones o grupos, ceremonias y actos escolares, etcétera); y,
      b. la experiencia particular que los docentes y alumnos desarrollan en el aula en el transcurso de la jornada escolar.
La escuela ha tenido siempre la función de transmitir valores, normas sociales y conocimientos. Sin embargo, ocurre que a veces los directivos y docentes se comportan en forma distinta a lo que las normas proponen, y con ello originan confusión y desorientación en los estudiantes.
Por tal motivo, es importante que las normas sean consensuadas y reconocidas por toda la comunidad educativa. De esta manera, cada uno, sea directivo, docente, alumno o padre de familia, respetará las normas y colaborará para que se cumplan.
 Estructura de participación como orientación necesaria.
Las normas o pautas de convivencia se estructuran bajo un clima de reflexión y en el marco de un ambiente organizado y de respeto mutuo. Así, pues las normas de convivencia se establecen bajo diferentes formas de participación, donde se involucran, mutuamente docentes y alumnos, quienes generan, en la esfera personal, actitudes responsables y autocríticas, seguridad y confianza y respeto por las diferencias; lo cual conlleva, en la esfera del conocimiento y de la convivencia escolar, la actuación y verbalización de valores y normas tales como: cooperación y respeto mutuo, responsabilidad y compromiso con las normas, participación activa y crítica con la tarea.
De esta manera se llega al último escalón en la escala de valores, donde el alumno es capaz de actuar  en coherencia al valor de la norma y a verbalizar dichos valores como el respeto formal por la "autoridad" y las normas institucionales.
 
(Subido por: Sandra Ramos C. - Nov.10, 2013)
 

sábado, 9 de noviembre de 2013


PROYECTO: ENSEÑANDO LAS NORMAS DE CONVIVENCIA CON AMOR


NOTICIA    SELECCIONADA.-

El artículo que presentamos en seguida ha sido seleccionado dado que su contenido es un aporte para la convivencia democrática.

Cómo reconstruir la autoridad en el aula

Clarín,  Educación.

05/04/13 - 03:30

Los problemas de conducta y las faltas de respeto en clase son un síntoma de la crisis de la figura del maestro. El testimonio de Andrea Testa, una profesora de secundaria que propone algunas ideas para volver a consolidar el lugar del docente

"Autoridad" parece haberse vuelto una mala palabra. Tal vez como herencia de la dictadura, términos como ese -y sus compañeros "orden", "disciplina", etcétera- se consideran hoy conceptos caducos y anquilosados, que sólo funcionan en un clima represivo. Pero autoridad no es sinónimo de autoritarismo ni implica una vuelta a la escuela antigua, en la que algunos profesores se hacían "respetar" sembrando el terror entre sus alumnos.

¿Cómo reconstruir la figura del docente,  tan necesaria para garantizar un buen aprendizaje, sin caer en los viejos modelos autoritarios? Para responder a esta pregunta, Clarín Educación entrevistó a Andrea Testa, profesora de Lengua y Literatura y de Comunicación en los colegios Nuestra Señora del Rosario y Liceo N° 9, de Belgrano. De su testimonio se desprenden algunas claves: la autoridad hoy no puede entenderse separada del afecto por los chicos, de un diálogo honesto con ellos y con sus saberes, de la humildad de reconocer lo que no se sabe pero también la firmeza de enseñar aquello que se considera valioso.

Si bien el debilitamiento de la figura docente forma parte de una crisis más amplia -la de la escuela como institución-, Andrea está convencida de que los maestros y profesores pueden conquistar la autoridad por medio de sus actitudes en el aula y, sobre todo, apostando a una formación sólida y permanente. De todas maneras, los esfuerzos están condenados a quedar truncos si no cuentan con el apoyo de los aliados más importantes: los padres.


COMENTARIO.-

Este artículo es un muy buen aporte a nuestro proyecto de aulas democráticas, porque afirma que el docente debe en primer lugar mostrarse afectuoso ante sus alumnos y debe evitar parecer drástico y autoritario, pues ello ocasiona temor en los estudiantes y hace que se muestren reacios al aprendizaje.

De la misma forma, se menciona que el diálogo entre maestro y alumno, debe ser honesto, dado que cuando el docente es sincero con sus alumnos, ellos lo perciben y muestran una actitud positiva ante el aprendizaje. También el artículo reafirma que en la práctica pedagógica los docentes deben manifestar humildad, sobre todo frente a los contenidos que no se dominan del todo, pero también el maestro debe hacer un compromiso de ilustrarlos en las sucesivas sesiones, con la ayuda de los alumnos.

Así, también el docente como experto de la enseñanza – aprendizaje, debe nutrir a sus alumnos de los conocimientos fundamentales de su área, utilizando diferentes estrategias. El artículo menciona también que el maestro para ser respetado y apreciado en su aula, debe ser un modelo a seguir mostrando actitudes de respeto y honestidad hacia sus alumnos.

También, nos dice, que el maestro tiene que estar bien capacitado para desarrollar de modo eficaz las sesiones de aprendizaje. Y es importante que el docente promueva un acercamiento con los padres de familia de sus alumnos, a fin de que colaboren y se involucren en el desempeño educativo de sus hijos.

Definitivamente este artículo nos ofrece un mensaje claro y positivo para promover una convivencia democrática en el aula, entre maestro y alumno.
 
(Subido por Sandra Ramos C.)

viernes, 8 de noviembre de 2013

DISEÑO Y FUNCIONAMIENTO DE UN SISTEMA DE CONVIVENCIA EN EL AULA



Todo sistema organizativo – en este caso, un sistema de convivencia en el aula- debe considerar tres aspectos fundamentales para su realización:
·    Los actores: en este caso hablamos de los alumnos y el docente.   
·    Los escenarios: El espacio principal es el aula pero puede complementarse con otros escenarios tangibles o virtuales: espacios más abiertos o bien, a través de las herramientas que proveen las redes informáticas, respectivamente.
·    Las  ideas: una vez definidos los actores y el escenario, podemos realizar el debate de las ideas, siempre en un plano de diálogo y consenso horizontal, para así, garantizar su aplicabilidad efectiva.

1.- Fases del proyecto

1.1.-  Diseño: Empezamos por el análisis del problema fundamental que en este caso, es el conflicto en la convivencia en el aula.  A partir de ello, identificaremos:

1.1.1.-  Las principales fuentes de conflicto: hasta ahora hemos podido identificar las siguientes:

·       Falta de atención en el aula (no se sabe escuchar, se falta al respeto al docente  al no prestarle atención)
·      Se copian los conceptos impartidos en el aula mecánicamente, no se reflexionan las ideas.
·      Plagio de tareas (de otros alumnos, y principalmente, de internet)
·       Incumplimiento de tareas
·    Bullyng (los principales perfiles de las víctimas son los alumnos que destacan en acciones positivas –para tratar  de “bajarlos”- y los  más tranquilos y pasivos)
·   Acoso sexual (si bien en el C.E. en que trabajo es bastante escaso, es necesario prevenirlo de manera radical.  Se da principalmente entre alumnos, por lo general varones hacia niñas, y entre docente y alumno, por lo general entre profesor varón y alumna o  alumno)
·       Falta de respeto al profesor, dentro y fuera del aula
·       Chisme malicioso
·       Hurto (si bien en el C.E. en que trabajo es bastante escaso, es necesario prevenirlo de manera radical)
·       Afición exagerada al juego (casinos, videojuegos, etc.)
·       Uso excesivo del celular en clase
·       Uso excesivo de audífonos en clase
·       Incumpliendo en el uso formal del uniforme


1.1.2.- Manejo del conflicto:  según sea el caso, el conflicto se puede  manejar (identificar y solucionar) en privado o en público:

·      Privado:
Entre el docente y el alumno, entre los padres de familia o tutores y el docente, entre los padres de familia o tutores,  el alumno y el docente.
·      Público:
 Entre el docente y los alumnos Entre los alumnos Entre los padres de familia o tutores, y la plana docente Entre los padres de familia o tutores, los alumnos y la plana docente

1.1.3.- Normalización.- En esta fase se desarrollan los mecanismos para prevenir los conflictos y para sancionar o recompensar  según sea el caso (ver cuadro).

Las herramientas a las que debemos recurrir son principalmente de naturaleza  jurídica  (Ley Nacional de Educación, 

Reglamento Interno de la institución)  y de naturaleza auto-consensuada en el aula, ambas complementarias.

El alcance de las normas  puede ser:  
·   De carácter preventivo (se tienen previstas las sanciones correspondientes a cada falta deliberada)
·   De carácter correctivo (se tienen  previstas las notificaciones y recomendaciones correspondientes a cada falta involuntaria)
·  De carácter altruista (se tienen previstas las acciones inductoras y motivadoras para promover la convivencia positiva a los mejores niveles posibles)
Las principales relaciones humanas que tienen que ver con la convivencia en el aula son:
·      La relación entre alumnos
·      La relación entre alumnos y padres o tutores
·      La relación entre alumnos y docentes
·      La relación entre alumnos y personal de la escuela
·      La relación entre padres o tutores y docentes
·      La relación entre padres o tutores, alumnos y docentes

2.  Aplicación: Con el diseño de la normalización hemos completado una primera fase.  Su aplicación inicia la segunda fase, orientada a lograr el ideal de la convivencia positiva en el aula.  Recordemos siempre que toda normalización y cumplimiento de la convivencia en los distintos ámbitos de una sociedad (en este caso, el aula de un centro educativo) refleja el nivel de desarrollo de una  cultura.   A mayor desarrollo, vemos mayor horizontalidad en los debates, en el diseño,  en la difusión, en la aplicación y en el cumplimiento de un sistema de  convivencia, algo análogo a la lógica del sistema democrático.  Por ello, un objetivo principal de este proyecto debe ser  la participación activa de los alumnos junto al docente en los debates, en las propuestas de solución, en su  evaluación y constante perfeccionamiento.



Subido por: Ana Rivera Z.


VALORES A DESARROLLAR EN LA INSTAURACIÓN DE UN SISTEMA DE CONVIVENCIA ESCOLAR

Una de las manifestaciones preocupantes en el comportamiento de la juventud y otros segmentos de la población peruana, se configura en el imaginario colectivo como una aguda crisis de valores, corrupción desenfrenada en las altas esferas políticas (con esto se hace especial alusión a lo ocurrido en la última década del siglo XX), ascenso de la criminalidad, violencia juvenil, las barras bravas, terrorismo, narcotráfico y drogadicción, protestas violentas con atropello de los derechos ciudadanos, proclividad a la anarquía, impunidad, etc.

Definitivamente la sociedad peruana en los últimos tiempos ha experimentado cambios vertiginosos, la "globalización", la revolución tecnológica (Internet, cable, celular, etc.) la libre competencia, hace que nuestra calidad de vida sea cómoda y podamos elegir lo que nos conviene de acuerdo a nuestros intereses.

Martínez (2005) planteó que la educación y, en consecuencia, la educación en valores es una responsabilidad de la familia, de la escuela y de la sociedad en su conjunto. Hoy resultaría difícil e inoperante cargar la responsabilidad a una de dichas instituciones en exclusiva, sea la familia o la escuela. Incluso el trabajo colaborativo de ambas resultaría muy difícil si la sociedad en su conjunto (debido al gran influjo que ejercen la televisión, Internet, etc.) no colabora en dicha tarea. 

Nadie pone en duda que los padres y las madres son los primeros y principales responsables directos de la educación de sus hijos y, por tanto, de transmitirles una educación en valores, sin embargo, la realidad social permite inferir que esto no se ésta cumpliendo y es así como se escucha desde distintos ámbitos, quejas sobre la falta de valores de las nuevas generaciones, sobre la impotencia de muchas familias para abordar una educación en valores, y sobre la dejadez o pasividad que muestran otras tantas familias al ceder esta responsabilidad a otras instituciones.

Igualmente la escuela tiene una gran responsabilidad en la enseñanza de los valores, en la medida que debe ser promotora de una ciudadanía activa y de la cohesión social, en función de lo cual se promueve la escuela en valores, y la educación para la paz, igualmente el ejercicio de los principios democráticos en función del desarrollo de una ciudadanía activa. Sin embargo, la escuela como institución no responde en la actualidad a este compromiso de articular, en su práctica diaria, la educación en valores, como parte fundamental de una educación integral. En la mayoría de las ocasiones, esto depende más del voluntarismo de determinados profesores, que de un proyecto asumido y desarrollado por la comunidad educativa. 

La educación en valores, como sostiene Martínez, transciende el medio más inmediato, el de la formación, el del espacio de interacción entre iguales y el de la convivencia familiar, y se sitúa en el espacio de la construcción de la ciudadanía activa.

Educar en valores hoy supone desarrollar una capacidad crítica para ejercer la libertad, el respeto y la solidaridad en el contexto de una sociedad diversa e intercultural.

Educar en valores es, también, formar personas con autonomía, responsables y capaces de tomar sus propias decisiones, capaces también de identificarse con el ideario de una institución, como es la escuela. Pero, junto a todos los valores que suponen la transformación de las personas, no es menos importante considerar aquellos valores que contribuyen a contrarrestar todas aquellas actuaciones que atentan contra la convivencia en la escuela. Por otra parte, en la escuela, el mejor modelo a imitar es el docente, por tanto, es necesario que en el sistema de convivencia, deben tocarse los aspectos relacionados con las actitudes y comportamientos, de éstos, es oportuno, imaginarse si se quiere que los alumnos sean puntuales y obedientes, cabe preguntarse qué pautas de conducta y normas deben seguir los docentes para lograr que cambien su actitud.



Tipos de Valores de Convivencia Según Medrano (2004: 22) Existen distintos tipos de valores. Entre otros destacan los siguientes: 

Dialogo como valor
La manera en la que se comunican las personas, incide en la habilidad para pensar y aprender en conjunto, y para tomar las decisiones correctas. El docente al comunicarse con sus alumnos debe para poder establecer un dialogo, escuchar comprensivamente al otro. 

El autor hace referencia que la falta de diálogo provoca distanciamiento pues las personas existen en el ámbito de la comunicación. Nadie puede vivir, crecer, desarrollarse y amar sin comunicación, sin otros con los cuales dialogar, establecer relaciones y vínculos.


El diálogo permite intercambiar ideas, opiniones y escuchar las razones del otro. También, admite que no se posee toda la verdad y que no todos piensan lo mismo.

A través del diálogo, las personas se conocen mejor, conocen sobre todo sus respectivas opiniones y su capacidad de verbalizar sentimientos, por lo tanto el diálogo facilita acuerdos prácticos, elaboración conjunta de normas y proyectos, mejorar las relaciones, obtener mejores resultados en el trabajo común, evitar muchos malentendidos y conflictos y a resolver los problemas surgidos.

Dialogar es la solución para tener una comunidad bien constituida y cimentada en la palabra, pero la falta de dialogo o de comunicación en el aula de clase puede poner en riesgo su estabilidad, es por esto indispensable que los docentes tengan un dialogo muy fluido con sus alumnos, donde cada palabra sea para estimularlo, dar cariño, instruir con amor e inspirar confianza.

Para mejorar la comunicación son esenciales la voluntad, el interés, y la disponibilidad por parte de sus miembros. Además, para que sea posible fomentar la capacidad de diálogo, las personas deben poseer un nivel suficiente de confianza en sí mismas (autoestima); también tener un nivel mínimo de confianza en los demás; de lo contrario les será imposible escuchar, valorar sus ideas y puntos de vista y admitir parte de la verdad que contienen. 

                                                      Amistad 
Tiene su raíz en el amor, en la posibilidad de establecer lazos afectivos y sentimentales: una unión que se establece por un encuentro en común, interés por algún objeto, situación, sentimiento o ideal.

El hombre, esencialmente, "forma alianzas o grupos con otros individuos", que se desarrollan desde la época de niño, producto de la reacción de actitudes hostiles y de rivalidad, mediante identificaciones con los otros. 

La ligazón afectiva, se basa en un dar y recibir, en el reconocimiento, reciprocidad y en aceptar las diferencias.


Se puede afirmar que un amigo, se constituye en una especie "de refugio", de lugar donde alojar las penurias, los secretos y las confidencias, donde se facilita el hablar y el actuar como naturalmente se piensa y se es, minimizando los frenos sociales que normalmente se tienen, los vínculos que se desarrollan en la amistad, no se basan en la posesión o exigencia hacia el otro, sino en la libertad y apoyo mutuo.

El valor asignado a las amistades es comúnmente el resultado de la presencia frecuente de: Confianza y sinceridad, interés sincero por el amigo, por su bienestar, por sus problemas y logros.

Cooperación 
Consiste en el trabajo en común llevado a cabo por parte de un grupo de personas o entidades hacia un objetivo compartido, generalmente usando métodos también comunes, en lugar de trabajar de forma separada, en competición. Plantea Marroquin (2005) que la cooperación es la antítesis de la competición; sin embargo, la necesidad o deseo de competir con otros es un impulso muy común, que motiva en muchas ocasiones a los individuos a organizarse en un grupo y cooperar entre ellos para poder formar un conjunto mucho más fuerte y competitivo. Señala el autor que la cooperación, es un tema vital para las comunidades humanas, fluye a partir de la comunicación; la cual, si está bien planteada, lleva al "encuentro" como a manera de un juego cocreador. 

Ello quiere decir que la persona no es un mero individuo inerte o aislado del todo, sino que su existencia el llegar a alcanzar un desarrollo y una madurez- es el fruto de la calidad de los encuentros que, en libre y mutua cooperación, establece y [por decirlo así] crea con la realidad circundante. Es esta comunicación y cooperación la que permite predisponer el terreno para un crecimiento creativo en una armonía de la que todos puedan disfrutar, en vez de tratar de forjarlo cada uno por separado.

El Respeto
Significa valorar a los demás, acatar su autoridad y considerar su dignidad. El respeto se acoge siempre a la verdad; no tolera bajo ninguna circunstancia la mentira, y repugna la calumnia y el engaño. El respeto exige un trato amable y cortes, dado que es la esencia de las relaciones humanas, de la vida en comunidad, del trabajo en equipo, de la vida en familia, de cualquier relación interpersonal por lo tanto crea un ambiente de seguridad y cordialidad; permite la aceptación de las limitaciones ajenas y el reconocimiento de las virtudes de los demás. Evita las ofensas y las ironías; no deja que la violencia se convierta en el medio para imponer criterios. El respeto conoce la autonomía de cada ser humano y acepta complacido el derecho a ser diferente. El respeto a las personas es una aceptación y valoración positiva del otro por ser persona. Lleva consigo una aceptación incondicional de la persona tal y como es. Es decir, una aceptación sincera de sus cualidades, actitudes y opiniones; una comprensión de sus defectos. En el plano humano, el respeto a las personas implica no considerarse superior a nadie. Todos sentimos que tenemos el derecho a ser respetados por los demás en nuestro modo de ser, de actuar y de expresarnos. Esto exige de nosotros el deber de respetar igualmente a todas las personas.

El respeto a las cosas es una actividad de valoración de todos los seres animados o inanimados, naturales o elaborados por el hombre, como medios necesarios para la vida y la realización personal de los seres humanos, en diversos niveles. En efecto, el hombre necesita de las cosas para cubrir todas las necesidades vitales, desde las necesidades más primarias y básicas (comida, vestido, alojamiento) hasta las necesidades más elevadas (desarrollo intelectual, contemplación y creatividad artística, etc.). 

El respeto, como valor que faculta al ser humano para el reconocimiento, aprecio y valoración de las cualidades de los demás y sus derechos, ya sea por su conocimiento, experiencia o valor como personas, es el reconocimiento del valor inherente y los derechos de los individuos y de la sociedad. Éstos deben ser reconocidos como el foco central para lograr que las personas se comprometan con un propósito más elevado en la vida. 


El respeto hacia los demás miembros es otro de los valores que se fomentan dentro de la familia, no sólo respeto a la persona misma, sino también a sus opiniones y sentimientos. 
Respeto hacia las cosas de los demás miembros, respeto a su privacidad, respeto a sus decisiones, éstas, por supuesto, adecuadas a la edad de la persona. Es en la familia donde el niño aprende que tanto él o ella como sus ideas y sentimientos merecen respeto y son valorados.
El respeto comienza en la propia persona. 

La Responsabilidad
La responsabilidad supone asumir las consecuencias de los propios actos, no solo ante uno mismo sino ante los demás. Para que una persona pueda ser responsable tiene que ser consciente de sus deberes y obligaciones, es por ello, de gran importancia que los hijos tengan sus responsabilidades y obligaciones muy claras. Por ejemplo, el niño debe tener claro que es su responsabilidad la calidad y el esfuerzo en sus estudios, que debe poner el mayor trabajo y empeño en esta actividad, en beneficio propio y en respuesta a la oportunidad que le brindan sus padres. 
El desarrollo de la responsabilidad de los niños, adolescentes es parte del proceso educativo, esto con vistas a la participación de estos en la vida escolar, y en la vida en sociedad después, de una manera responsable y autónoma. 

Sentido de Pertenencia
El sentido de pertenencia, es la capacidad perdurable del sentimiento de compromiso grupal implicando un sentimiento de aceptación por parte de los demás y un compromiso frente a la institución sintiéndola como grupo de referencia. 

El principal y más importante núcleo de configuración de este sentido de pertenencia es la escuela. Si se sienten aceptados y queridos tanto en casa como en la escuela, los niños y adolescentes adquieren mucha más facilidad para socializar e integrarse a otros grupos. Un ambiente escolar donde se comparte, se participa, se juega y se trabaja juntos, refuerza el sentido de la familia como grupo. 

En un ambiente de este tipo, los niños y jóvenes, aprenden a ser parte activa, a compartir, a apoyar, a contemplar sus deseos con el interés del grupo y a seguir las reglas o normas que guían el trabajo grupal, pero no con un sentimiento de norma impuesta sino como un compromiso, producto de la aceptación de la norma, porque esta es entendida, aprobada al ser producto del consenso. 

Los vínculos de pertenencia 
La escuela con un alto sentido de pertenencia entre sus miembros se caracteriza por un sistema de valores compartidos, relacionados con la escuela y con la educación en general; con el desarrollo de actividades comunes que vinculan a los sujetos unos con otros, y con las tradiciones escolares; y un "sentido de dedicación" en las relaciones interpersonales. 

Plantea Arellano que entre los atributos comunes de estas escuelas, esta la comunicación basada en el dialogo, cohesión grupal, participación, respeto, dedicación, inclusividad, confianza, y compromiso. 

Los miembros del personal y los estudiantes comparten una visión común de la escuela para el futuro, un sentido comunitario de los propósitos y un conjunto de valores comunes. Ellos cuidan elementos como la confianza y el respeto entre unos y otros, y reconocen los esfuerzos y logros de los demás.

Se puede concluir afirmando que un fuerte sentido de pertenencia puede incidir en una moral del personal alta, el ausentismo del profesor es menor, y los profesores están más satisfechos con su trabajo.

El sentido de pertenencia entre los miembros del personal, puede además ser un precursor importante para el desarrollo del sentido de pertenencia entre los estudiantes. En la medida que la misión y visión de la escuela sean adoptada por los miembros del personal, las conductas apropiadas y las actitudes serán modelos para los estudiantes, ayudándolos a madurar en su propia interrelación personal, incidiendo esto en menos problemas con la mala conducta de los estudiantes, mayor interés académico, una mayor consecución de logros y un menor abandono escolar.

Para desarrollar el sentido de pertenencia en la escuela se requiere de Gerentes que lleven a cabo proyectos institucionales, les hagan seguimiento y se involucren en las actividades, que impulsen procesos de autogestión, respondan a las preocupaciones de los equipos de trabajos que se conformen tanto de alumnos como de docentes y muestren apoyo para la innovación y la creatividad



(Subido por Yessica De La Cruz Farfán)